lunes, 26 de agosto de 2013

Capítulo 3: Lujos y rechazos.

Todos seguían mirándolo como si fuera un extraterrestre, y Jem parpadeaba ladeando la cabeza.

-¿Qué pasa? ¿Acaso vosotros no sabéis idiomas?-Los miró a los tres levemente sorprendido, y Ryo fue el primero en recomponerse.-

-Sí, ne, pero no tantos.-El peliverde se acercó a él y le dio un par de toques en la cabeza.- Así que eres un cerebrito ¿eh, Jem-kun?-Sonrió como parecía hacerlo siempre mientras Henry y Josh se miraban.

-Personalmente sólo se Inglés y Francés…-Josh señaló a Henry.- Y él, si no ha aprendido otro durante estos años, sólo sabe Inglés y Alemán.-Henry asintió.

-Sí, no he aprendido más…-Miró al techo, pensativo.- Bueno, mentira. Tuve un compañero de clase español, y sé algunas palabras y frases…-Miró a Ryota con una mueca de malicia.- Lechuga*. – Josh y Ryo ladearon la cabeza sin entenderle, y Jem volvió a soltar una carcajada.

-Eso es cruel, Henry…

-¡Venga ya, dejad de hablar en idiomas que sólo vosotros conocéis! -Josh hizo un  puchero mirándolos a los tres.- ¿Qué has dicho?-Dirigió su mirada a Henry, y tras señalarlo miró a Jem.- ¿Qué ha dicho?

-Ha dicho…-Jem miró a Ryo, divertido.- Más bien, te ha llamado lechuga.-Ryo miró sorprendido a Henry, y tras hacer una mueca dramática se arrodilló en un rincón, haciendo círculos con un dedo en el suelo.

-Henry-chan es malo, ne…-Se podía percibir que en su voz había una nota maliciosa, y Jem elevó una ceja.

-Devolviendo las pullas, ¿eh Ryo?-Señaló a Henry.-  Pero tiene poca pinta de tía…Bueno, no importa.-Miró a Josh, sonriendo.- Veamos…Francés, ¿eh? –Ladeó la cabeza, pensativo.-

- Vous pensez que les cheveux de Ryo est naturel? –Josh alzó las cejas sonriendo hacia Jem, y este hizo lo mismo.

- Êtes-vous sérieux? Pas du tout! Au Japon, il est courant de teindre ses cheveux couleurs vives ... Je ferais la même chose! –Ahora les tocaba a Ryo y Henry mirarlos sin entender un ápice. Josh rió.

-Vraiment? Quelle coleur?-Jem se acarició el mentón, pensativo.

-Bleu, bleu certainement!-Sonrió con los ojos brillosos, y Josh rió nuevamente.

-Bueno bueno, ya está. –Henry se acercó a ellos.- Dejemos de lado que tenemos aquí a un Don Idiomas y pasemos a un tema más interesante en un lenguaje común, ¿sí? –Ryo se acercó también y abrazó a Jem.

-¡Sí, ne! ¡Vamos a comer! –Se escuchó un rugido y Jem intentó soltarse de Ryo, sin éxito.- ¡Tengo hambre, ne!

-¿A la cafetería, o algo?-Josh les miró pasándose una mano por el pelo.- La verdad que no tengo ni idea sobre este lugar…- Henry y Ryo asintieron.

-Sí, pero es algo mayor que una cafetería…-Sonrieron tensos, mientras Jem y Josh ladeaban la cabeza, curiosos.


Al llegar a la cafetería, Josh abrió la boca notablemente sorprendido, y le frunció el ceño a Henry.

-¿¡’ALGO’ más grande que una cafetería norma!? ¿Estás de broma? –Henry se encogió de hombros.

-Yo tuve la misma reacción al verla, pero supongo que para una universidad tan malditamente grande es necesaria una cafetería jodidamente enorme.- Giró la cabeza para mirar a Jem, divertido, buscando su reacción.

-¿Qué? –Al verse observado, el pelinegro les miró como si el hecho de que una universidad tuviera una cafetería del tamaño de dos salones de baile fuera completamente normal.

-¿No te parece…escandalosamente grande y lujosa para ser una cafetería?

-No. En mi casa hay una igual.-Se encogió de hombros mientras ambos le miraban sorprendidos.

-Ya veo, tenemos un niño rico…-Henry sonrió con malicia, y parecía a punto de decir algo cuando Josh ladeó la cabeza hacia atrás, como buscando algo.

-¿Dónde está Ryo? –No había llegado con ellos a la cafetería, pero no se había dado cuenta antes. Henry señaló hacia la derecha, sonriendo igual. El pelinegro y el ojiverde se giraron con curiosidad.

Al lado de una columna, se podía advertir la figura alta y delgada de Ryo, y la pequeña y delicada silueta de una chica de cabellos claros y cortos, que a su vez le cubrían los ojos. Se podía observar la sonrisa de Ryo y el rubor de la chica al estar de perfil, y tras darse una pequeña reverencia con la cabeza ambos se alejaron. Ryo fue hacia ellos sonriendo como siempre, y Josh alzó las cejas, sonriendo.

-Eso era…¿Una declaración?-Josh sonrió con malicia, y Henry entrecerró los ojos, mirándole.

-Dime, por favor, que estás sonriendo así porque la has aceptado.-Ryo lo miró como si le hubiera pedido que se bebiera su sangre.

-¡Claro que no, ne! ¡Eso es imposible!-Negó con la cabeza ruidosamente, y esta vez fue Henry quien lo miró desencajado.

-¿Has rechazado a ese pivón?-En vez de responder a lo obvio, Ryo ladeó la cabeza.

-¿Dónde está Jem-kun, ne?-Josh señaló una de las mesas, donde estaba el pelinegro con un plato lleno de comida delante.

-Creo que tenía hambre…-Rió con suavidad y los tres fueron a la mesa, sentándose con él.

-Habéis tardado. ¿Tan raro es que alguien se le declare?-Jem señaló a Ryo, mientras Josh negaba y Henry puso cara de circunstancias.

-¡Pero la ha rechazado!

-Si no la quiere, ¿por qué debería salir con ella?-Jem mordió una patata que había en su plato, encogiéndose de hombros. Ryo asintió conforme.

-Eso quiere decir… ¿Tienes novia, Ryo?-Josh le miró sonriendo. Estaba sentado al lado de Jem, y tenía a los dos chicos delante. Ryo sonrió más abiertamente que nunca, asintiendo.

-¡Hai, ne! –Se balanceó en su silla como un niño pequeño, sin dejar de sonreír, y a Henry le envolvió un aura de depresión.

-No jodas… ¿Soy el único que no tiene o algo?-Miró a Josh con cara de cachorro, rogándole en silencio que tampoco tuviera.

-Yo no tengo.-Josh alzó las manos, riendo, aunque por dentro no tenía ningunas ganas de reírse. Jem se encogió de hombros sin dejar de comer.

-Yo tampoco.

-¡Bi-en!-Henry alzó el puño en señal de victoria y Ryo ladeó la cabeza.

-¿Por qué quieres tener novia, Henry-kun?-Henry le miró pensativo.

-Hmm…No es que quiera en sí, es que…No me gustaría ser el único que no tuviera.-Se encogió de hombros, y luego sonrió con malicia.- ¿Y cómo se llama tu novia, eh? ¿Cómo es?

-Hikari-kun, ne.-Movió la cabeza, sonriendo. Josh puso atención, curioso, y Jem también lo hacía, aunque a simple vista parecía abstraído en su comida.- Tiene el pelo laaargo –abrió las manos a la vez que decía esto.- y de un color castaño muy bonito, ne, y también tiene unas me…


-¿Estáis hablando de mí, por casualidad?

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